Se invierten semanas en construir un dashboard bonito, lleno de gráficos — y tres meses después nadie lo abre. Es uno de los desperdicios más comunes en BI. El problema casi nunca son los datos; es el diseño. Estos son los cinco errores que matan un dashboard.
1. Querer mostrarlo todo
Un dashboard no es un informe de 40 páginas exprimido en una pantalla. Cuando todo es importante, nada destaca. Cada vista debe responder a pocas preguntas claras; el resto distrae. Menos gráficos, más foco.

2. No responder a ninguna pregunta
Muchos dashboards muestran números sin propósito. Antes de diseñar, pregunta: "¿qué decisión ayuda a tomar esto?" Si no hay respuesta, el dashboard será bonito e inútil.
3. Gráficos equivocados para los datos
- Gráfico circular con 12 porciones: nadie compara ángulos parecidos — usa barras.
- Tendencias en tablas: la evolución en el tiempo pide una línea, no una rejilla de números.
- Exceso de color: cuando todo es colorido, el color deja de significar algo.
4. Ignorar el contexto
"Ventas: 1,2 M€" no dice nada solo. ¿Es bueno o malo? ¿Comparado con la meta, el mes anterior, el año pasado? Un número sin referencia no informa — solo ocupa espacio.
5. No pensar en quién lo va a usar
Un directivo quiere tres indicadores y una tendencia; un analista quiere detalle y filtros. El mismo dashboard para ambos falla con los dos. Diseña para el público real, no para impresionar a todos.
En la práctica
Antes de añadir un gráfico más, quita uno. Pregunta siempre qué decisión sirve cada vista y para quién. Un dashboard usado, simple y claro vale más que diez vistas impresionantes que nadie abre. ¿Cuál de tus dashboards pasaría la prueba "¿qué decisión ayuda a tomar?"