El self-service BI promete autonomía, pero sin reglas genera decenas de versiones de la verdad. El secreto está en separar lo que es central de lo que es libre.
El modelo que funciona
Modelos semánticos certificados y gobernados por el equipo de datos, sobre los cuales los usuarios construyen libremente sus propios informes. Las métricas se definen una vez y se reutilizan por todos.
Así se combina la velocidad del self-service con la confianza de números consistentes.